Celos enfermizos

Celos Enfermizos o Patológicos ¿Cómo Superarlos?

Cuando iniciamos una relación de pareja todo debe ser maravilloso, los sentimientos se encuentran a flor de piel y nos sentimos importantes para la otra persona.

Sin embargo, ¡No siempre es así! Cada vez son más las parejas que se deterioran hasta llegar al punto de la separación por un problema de celos, por este motivo es importante trabajarlo cuanto antes, hablar de ello con tu pareja y si no podéis solucionarlo solos, acudir a un buen psicólogo cuanto antes para que pueda ayudaros.

Aunque no nos guste reconocerlo, todos hemos experimentado alguna vez el sentimiento de los celos: celos de un hermano, de un amigo, de un compañero de trabajo o de nuestra pareja. Este sentimiento, cuando es puntual y no sobrepasa ciertos límites, es natural: en un momento de inseguridad podemos interpretar erróneamente la conducta de los seres que son importantes para nosotros y sacar la conclusión equivocada de que una tercera persona está reemplazando nuestro lugar

Desde el inicio de los tiempos los celos son algo natural e inherente en la condición humana. Pero no sólo se dan en nosotros, la podemos observar en otras especies animales como los perros, monos, gatos…

Es muy común confundir esta sensación y pensar que es causada por envidia o rivalidad, cuando el motivo verdadero es la inseguridad o miedo a perder una determinada cosa. El amor y los celos están cogidos de la mano, te preguntarás ¿Por qué?

Es muy sencillo, quien ama se encuentra en un estado de alerta hacia la otra persona, pero ¡Ojose debe dar en pequeñas dosis!

Los celos son un sentimiento natural, siempre que no sobrepasen ciertos límites

Si se rebasa la línea, se produce una situación incontrolable y destructiva que hacen las relaciones insoportables.

Las causas de los celos enfermizos son variadas, aunque las más comunes son las siguientes:

  • Baja autoestima
  • Carencias afectivas en la infancia
  • Visión distorsionada de la realidad
  • Pérdidas de control de impulsos

Claro que sí, pero ¿Cómo es esto posible?

Pues bien, según las circunstancias en la que se produzcan, pueden servirte como una alarma ante alguna persona que se intenta entrometer en vuestra relación o detectar posibles infidelidades.

Pero ¡Ojo! esto no garantiza que te puedas estar equivocando, ya que para ser objetivo y no dejarse llevar por los sentimientos, se deben tener otras capacidades.

Si estás en los cierto, los celos te proporcionarán una gran ventaja a la hora de tomar decisiones y no te ciegue el amor o el afecto que sientes hacia la otra persona.

¡Esta es la única circunstancia en lo que los celos se puede decir que son buenos!

Como te he dicho antes, los celos en cierta medida son hasta saludables. ¿Pero cuando son perjudiciales para uno mismo y las personas que te rodean?

Son muy fácil de detectar, si tu pareja o tu mismo notas que se producen de forma descontrolada, sin motivo aparente y son totalmente desproporcionales al estímulo recibo, estás ante una situación de celos enfermizos.

Estos celos hacen fracasar un gran número de relaciones de pareja y en muchas otras ocasiones desembocan en maltrato físico o psicológico.

Por desgracia, aún existe la creencia de Soy celoso o celosa porque te quiero

¡Esto es un error GRANDÍSIMO Y MUY PELIGROSO!

El amor en la pareja se debe basar en la libertad y respeto mutuo, favoreciendo el crecimiento a nivel individual y de pareja de ambos. Los celos son todo lo contrario “Son posesivos, controladores, egoístas…”

Si notas que este puede ser tu caso o que los sufres por parte de tu pareja, es un buen momento para solicitar ayuda psicológica y pongáis fin a este grave problema.

En las relaciones de pareja es normal que en algún momento experimentemos el temor a perder al otro, el miedo a que la relación termine; como es normal que sintamos celos si la otra persona nos ha dado motivos objetivos para ello siendo infiel, por ejemplo (en el caso de que no hayamos acordado mantener relaciones con terceras personas). Ahora bien, cuando los celos son irracionales, cuando la persona que los sufre no puede gestionar sus emociones y el sentimiento va acompañado de conductas dañinas para uno mismo y para la pareja, es cuando hablamos de celos patológicos.

Cuando los celos son irracionales, la persona que los sufre no puede gestionar sus emociones y el sentimiento va acompañado de conductas dañinas para uno mismo y para la pareja, es cuando hablamos de celos patológicos

En la mayoría de los casos, los celos patológicos son producto de una baja autoestima que provoca la dependencia afectiva del otro: la pareja se convierte en la persona que compensa las carencias de uno. Esto hace que se la quiera poseer, como si la pareja fuera una propiedad. De hecho, todavía perdura en nuestra sociedad una concepción del amor romántico que normaliza los celos: algunas personas los entienden como una prueba del amor y la pasión del otro. Por eso aceptan que su pareja ejerza comportamientos de control hacia ellas.

Asimismo, esta concepción insana del amor se está trasladando en los últimos años a muchos adolescentes, según los datos de los últimos estudios al respecto. Y aunque no podemos responsabilizar a las nuevas tecnologías de los comportamientos controladores (somos las personas las que decidimos utilizar bien o mal las tecnologías), es una realidad que las redes sociales facilitan que los chicos y chicas que no entienden las relaciones de una forma igualitaria intenten utilizarlas con estos fines.

Normalmente, las personas que sufren celos patológicos no los manifiestan al inicio de una relación. Los síntomas se van presentando de manera sutil a medida que esta avanza: empiezan a mostrar rasgos de inseguridad, de baja autoestima, de dependencia afectiva, miedo a la soledad, desconfianza infundada en la pareja, incapacidad para atender a los razonamientos lógicos que se les ofrecen, intolerancia a la vida social y familiar del otro, sentimiento de abandono, obsesión por el pasado sentimental de la pareja e irascibilidad, hasta que sienten la necesidad de controlar por completo la vida de su pareja: sus amistades, su actividad en las redes sociales, las llamadas y mensajes telefónicos, adónde van, sus opiniones, su forma de vestir, la relación con su familia, etc. Al final, cualquier cosa que haga o diga su pareja puede convertirse en un pretexto para provocar una discusión.

Estos comportamientos de control y acoso, en los que el chantaje emocional suele estar muy presente, hay que entenderlos claramente como un tipo de agresión psicológica. En los casos más graves, además, el daño psicológico puede ir acompañado de agresiones físicas. Es fundamental comprender que, sea cual sea el grado de celotipia, los celos son un signo evidente de que la persona que los sufre no ha podido construirse una identidad sana que le permita establecer una buena relación de pareja basada en la confianza y la libertad y el respeto al otro; elementos esenciales en cualquier relación.

Normalmente, las personas que sufren celos patológicos no los manifiestan al inicio de una relación. Los síntomas se van presentando de manera sutil a medida que esta avanza

Del mismo modo, hay que entender que estas personas necesitan recurrir a un especialista que las ayude a poder determinar la causa de su celotipia y a trabajar a partir de ahí los aspectos emocionales necesarios para construir la confianza en sí mismos y dejar de depender emocionalmente de su pareja. De otro modo, su obsesión por conservarla solo conseguirá prolongar su propio sufrimiento, dañar gravemente a la otra persona y poner en peligro la relación de pareja.

También es importante incidir en que en ningún caso una persona debe permitir que su pareja tenga sentimientos de posesión hacia ella: nadie tiene el derecho de controlar nuestras emociones y coartar nuestra libertad. Además, hay que tener en cuenta que cuando una persona permite que su pareja controle sus correos electrónicos, redes sociales, llamadas, amistades o actividades para “tranquilizarla”, está fomentando su desconfianza. Si se permiten estos comportamientos, hay que preguntarse también por qué y buscar ayuda especializada.

Los celos no son una demostración de amor, sino un síntoma de inestabilidad emocional que se manifiesta como miedo irracional y destructivo a perder a la persona que se ama.

El problema de los celos no se encuentra en el hecho de sentirlos, sino en la intensidad y frecuencia con la que se producen.

Antes de nada, debes saber que los celos patológicos son un problema muy grave y su tratamiento debe ser llevado a cabo en consulta psicológica para mejorar la autoestima, pero si no han llegado hasta tal punto de convertirse en enfermizos, te proporcionaré unas sencillas técnicas que te ayudarán a controlarlos.

¡Pon atención y toma nota de lo que te propongo a continuación!

  1. Trabaja la autoestima y acepta que tu pareja te quiere tal como eres.
  2. Fomenta la autonomía de tu persona y la creatividad, es decir intenta no depender tanto de tu pareja.
  3. Cuando se produzca un episodio, primero cálmate, controla tus impulsos y luego habla sobre ellos.
  4. Fortalece el diálogo en la pareja.
  5. Acepta tu problema de celos ¡Este es un gran paso!
Celos dañinos

Los celos que enfermizos afectan gravemente la salud emocional de la persona que los sufre y por ende la su pareja que lo padece.

A continuación te voy a dar algunos síntomas de las personas celosas para que puedas detectarlo y pongas fin a ese calvario.

  • Controlan el teléfono y las redes sociales de su pareja. 
  • Viven en un continuo estado de desconfianza
  • No les gusta que su pareja realice actividades de ocio.
  • Tienen el pensamiento de que su pareja se arregla o viste de cierta forma para gustar a otras personas. 
  • Imponen el tipo de ropa que debe usar su pareja. 
  • Critican, humillan y desvalorizan a las personas que tienen a su alrededor. 
  • Ridiculizan a sus parejas delante de otras personas.

Los celos enfermizos son un tipo de celos que se caracterizan por ser excesivos, irracionales y dañinos para la relación. Las personas que sufren de celos enfermizos tienen un miedo intenso a perder a su pareja, y pueden llegar a adoptar comportamientos controladores, posesivos o agresivos.

Las causas de los celos enfermizos pueden ser variadas, y pueden estar relacionadas con factores personales, psicológicos o sociales. Entre las causas más comunes se encuentran:

  • Baja autoestima: Las personas con baja autoestima suelen tener más probabilidades de sentir celos, ya que se sienten inseguros de sí mismos y de su relación.
  • Inseguridad: Las personas inseguras también suelen tener más probabilidades de sentir celos, ya que temen perder a su pareja.
  • Problemas psicológicos: Los problemas psicológicos, como la ansiedad o la depresión, también pueden contribuir a los celos enfermizos.
  • Experiencias traumáticas: Las experiencias traumáticas, como el abandono o la infidelidad, también pueden contribuir a los celos enfermizos.

Los celos enfermizos pueden tener un impacto negativo en la relación, tanto para la persona que los sufre como para su pareja. Entre los efectos negativos de los celos enfermizos se encuentran:

  • Conflictos: Los celos enfermizos pueden provocar conflictos frecuentes en la relación, ya que la persona que los sufre puede intentar controlar o manipular a su pareja.
  • Distanciamiento: Los celos enfermizos pueden provocar el distanciamiento entre la pareja, ya que la persona que los sufre puede aislarse o evitar pasar tiempo con su pareja.
  • Baja autoestima: La pareja de la persona que sufre de celos enfermizos puede llegar a sentir baja autoestima, ya que se sentirá constantemente juzgada o controlada.

Si sufres de celos enfermizos, hay algunas cosas que puedes hacer para superarlos:

  • Busca ayuda profesional: Si los celos enfermizos te están afectando a tu vida, es importante buscar ayuda profesional. Un psicólogo te puede ayudar a identificar las causas de tus celos y a desarrollar estrategias para superarlos.
  • Trabaja en tu autoestima: Si tienes baja autoestima, es importante trabajar en ella. Esto te ayudará a sentirte más seguro de ti mismo y de tu relación.
  • Confía en tu pareja: Es importante confiar en tu pareja. Si no confías en ella, es más probable que sientas celos.
  • Aprende a gestionar tus emociones: Es importante aprender a gestionar tus emociones de forma saludable. Esto te ayudará a controlar tus celos.

Cuando los celos enfermizos necesitan ayuda profesional

Si los celos enfermizos te están causando problemas en tu vida, es importante buscar ayuda profesional. Un psicólogo puede ayudarte a identificar las causas de tus celos y a desarrollar estrategias para superarlos.

En concreto, es importante buscar ayuda profesional si:

  • Tus celos están afectando a tu vida diaria.
  • Estás teniendo pensamientos o comportamientos violentos.
  • Estás perdiendo el control de tu vida.

Espero que este artículo te haya ayudado o que pueda ayudarte en un futuro en caso de que sea necesario. Gracias por leerlo y comparte su experiencia en los comentarios para que otras personas puedan aprender más sobre casos reales.

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